10.6.09

Viento Loco.

Cuando cierro mis ojos ahí estas
Te persigo en mis sueños, incansable
Quisiera ser el viento de la noche
En un clima caliente de verano
Para que abras de lleno tu ventana
Y abrazarme a tu cuerpo por asalto

Llenarme los pulmones con tu aroma
E inundarte los tuyos con mi aliento
Y pasar a tu lado mucho tiempo
Sin que nada ni nadie se interponga

Porque cierro mis ojos y te veo
Y te alcanzo en mis sueños y te beso
Y celebro el deseo de tu cuerpo
Y ese beso me sabe más que a cielo

Y aun si fuera el viento de la noche
Y lograra colarme en tu ventana
Abrazarte seria más confortante
Si lograra quedarme para siempre

Y llenarte la boca con mis besos
Y calmar el deseo de tu cuerpo
Y saber que te quedas para siempre
Entre la suave brisa de mis sueños.


5.6.09

He was the man.

David Carradine dejo este mundo el día de ayer. Yo siempre voy a recordarlo así:



4.6.09

Sumisión

La naturaleza oscura de tu cuerpo
De sus gemidos,
De la presión indescriptible sobre mi humanidad
Obliga a doblar de nuevo las manos,
Hundirse en el aroma de tu piel.

La inútil oposición a tu fuerza,
Que no domina mi cuerpo, sino mi alma,
Mi voluntad

Respiro profundo tu aliento avasallador,
Me hundo en la potencia de tu abrazo
Y empequeñezco al tacto de tus manos.

La piel se abre perceptiblemente
Desde el poro más insignificante
Hasta las comisuras, que dejan de serlo
En perpetua expresión de sorpresa, de gozo,
De lamento apasionado, de clamores de ansiedad,
De humedades en desbandada.

22.5.09

¿Mejor que la original?

Capitulo II
Desde siempre me ha gustado escuchar a José José. Muchos de los recuerdos de mi infancia se entremezclan con rolas que cantaba el Príncipe. Este si era un cabrón de los románticos, no su triste Luis Miguel. Recuerdo haber visto mil veces esa escena inmortal de la final de un festival OTI donde tristemente “El Triste” (¿redundando?) quedo en segundo lugar. Honestamente dudo que alguien tenga memoria de quién se llevo el primer lugar, pero en fin, eran otros tiempos.

Si algo hubiera de reprocharle algún día al Príncipe sería cantar una canción que me daba bastante flojera. Esta canción siempre se me hizo una de las más tediosas y la verdad nunca pensé que algún día terminaría cantándola con singular alegría, es más ni la letra me gustaba.

En 1998 salió a la venta un disco llamado “Un tributo (a José José)”, ahí vienen algunas muy buenas versiones de varias rolas del Príncipe de la canción cantadas por las celebridades del rock mexicano de aquellos ayeres; pero para mí la que se llevo las palmas fue la que logro que cambiara de parecer respecto a esta rola, especialmente por la genialidad de poner esa segunda voz femenina, provocativamente en off.


Del Control Machete nunca fui muy fan, lo reconozco, pero después de su versión de Amnesia, no tengo más que agradecerles y por supuesto, seguirla cantando.

18.5.09

Miseria.

Una gitana que me leyó las cartas un día, me dijo que me querías. Y yo la creía porque, a pesar de todo, a mi me convenía. Mintió a propósito porque sabía que si auguraba lo que yo quería mejor le pagaría.

Maldita sea por siempre mi fortuna, si cada vez que amo es traicionera. Y más maldita sea mi conveniencia que me llevo a creer lo que no era. Y nunca más le preste yo mi mano, al augurio artificioso y lisonjero.