12.8.10

Si no te hubieras ido ¿Sería tan feliz?

Hay una rama en este árbol
Donde descansa mi anhelo,
Y herido mi orgullo altanero,
Se aferra a colgar de sus hojas.
La fe que acompaña el ensueño
Cuando la causa es perdida,
Es más bien un sueño iluso,
Que no encuentra una salida.

A pesar de comprender
Lo imposible de mi afán,
Siempre me da por pensar,
Que al querer, me han de querer.

Hasta que al fin llega a mí
La compresión del vencido,
Al árbol trepo de nuevo,
Y en su rama me acomodo,
Para imaginarme amado,
A pesar de haber perdido.

Y ese orgullo perezoso,
Que dormitando termina,
Se conforma con los besos
De un alma caritativa
Que lo mime sin recelo.
Pues por amar dócilmente,
A una mujer tan distante,
Otra dio con encontrarme
Tan tierno en mis desventuras,
Que por yacer en mí lecho
Se conformo con saberse,
De mis dolores, consuelo.

Y aunque hace muy pocas horas
Por ti no daba mi vida,
Me has vuelto la fe perdida,
Y el ensueño ya no es poco.
Pues besar tus labios locos
No es besar los que yo ansiaba,
Pero, me has colmado el cuerpo
Con tus placeres terrenos.

Y aunque antes solía buscarme
Por musas, discretas damas;
Hoy te encuentro tan hermosa
Y tan dulce en tu desventura,
Que el dolor que ayer sentía
Se ha vuelto caricatura.
Y a honrar tu fiel sacrificio,
Dedico mis tardes solas.

Porque amarla con el alma,
No es amarte con mi cuerpo.
Y si antes solía embobarme
Al batir de sus miradas,
Hoy no duermo imaginando
Que a tu cuerpo tibio envuelvo,
En el calor de las llamas
Que se agitan si te veo.

Y oportunidad espero
Para volver nuevamente,
A prenderme de tus pechos,
Que se expanden al contacto
De las ansias de mis besos.

Y en la rama perezosa,
Del árbol de mis anhelos,
Pende ahora la dulzura
De los tuyos conquistados.
Y si bien yo no he logrado
Conseguir lo que quería
Tú has triunfado apabullante
Y me has devuelto a mí la vida.

Y no dejo de pensar
En lo que hubiera pasado,
Si yo te hubiera impedido
Realizar tus fantasías.

Si mi necio proceder
Te hubiera cerrado el paso,
Impidiendo así nacer
Estos besos tan profanos.

Y relegando el orgullo,
Las tiernas damas discretas,
Los suspiros veleidosos,
Y otras quinientas quimeras.
Me arrodillo en tu presencia,
Mujer que mueves la tierra.
Para declarar cansado,
Y por testigos mis ojeras,
Que despertar en tus brazos
Toda mi vida quisiera.

3 comentarios:

Jo dijo...

soy una naca si pensé en el buky??

tu tienes la culpa


:S

tan maravilloso post y mira yo comentandote pavadas

LAGARTO dijo...

valla que esto me ha gustado , me pongo de pie y me quito el sombrero, una brazo kiddo por un año mas de vida

PsYcHe dijo...

me encantó la parte de:

"Siempre me da por pensar,
Que al querer, me han de querer."

Y como es la vida aveces que no nos quiere complacer, aqui las leyes de equilibrio termodinamico no aplican, pero nos esforzamos por entender poke pasan las cosas u_u