10.12.10

Look in my eyes, and tell me you don´t want to runaway

Hoy siento un año más sobre mis huesos,
Y hay arrugas que lucen ofensivas
Adornando los bordes de mis ojos.
Mi cuerpo ante el espejo ahora es otro
Pero aun salva ciertas apariencias,
Incluso con sus bordes desbordantes.

Y resulta que aun te sigo viendo,
Promedio de dos veces por semana,
Cuando cruzas con el mío tu camino,
Y solo te saludo y te sonrío.

Ya deje atrás los años arrojados,
Ya no corro a los brazos de cualquiera,
Ni amanezco en habitación ajena,
Ni asecho en actitud aventurera.

Tal vez por eso es que ahora que apareces,
Prefiero no tomar la iniciativa,
Pero abres esos ojos a los míos
Mientras por un instante nos cruzamos,
Y el vértigo en mi estomago regresa.

No quiero más apresurar mis pasos,
Ni permitirme falsa expectativa.
Solo eres un extraño que saluda
Extendiendo esa esplendida sonrisa.

Pero hay días más difíciles, y pienso;
Como que cada día se lleva el tiempo,
Si alguna vez cruzarás la barrera,
Si alguna vez te lanzarás al ruedo.

Y un día sin previo aviso me sorprendo,
Ensoñando que das un primer paso,
Que tus ojos se quedan más abiertos,
Cuando el impresionarte voy pidiendo.

Pero pasan semanas y no noto
Ninguna diferencia en la costumbre.
Más no por eso dejo de volarme,
Y sentir que mis pies no tocan piso
Cada vez que me cruzas al camino.

Y es que al ir a dormir y hacer balance,
De lo que de dar gracias necesito,
Aunque agradezca tantas otras cosas,
Tus ojos de mi mente ya no quito.
Y casi una nostalgia se apodera
Del corazón que en vuelco me protesta.
Deseo de conocer tu voz al menos.
Deseo de dar al sueño rienda suelta.

De sentir esa barba descuidada,
Raspando suavemente mis mejillas
Mientras yo astutamente haré lo mío
Deslizando mi boca hasta tus labios.

Porque pasan los días y las semanas,
Y cada vez tengo un temor oscuro,
Y no quisiera que se acabe el mundo
Sin haber paladeado un beso tuyo.

6.12.10

Tengo un nuevo concepto de felicidad.

Te cedo los derechos de autor de mi ternura,
Deja que crezca en ti una parte mía;
La que conservo intacta de mi misma.
Dame tiempo de entregarte un alma pura.

Tu luz será candil en mi camino,
Tus ojos mi motivo cada día.
Y esa sonrisa que celebra mis manías
Del gozo al corazón la proveedora,
No dejaré que nunca se te acabe,
Te divertiré más de lo que ya lo hacía.

Y habrá muchas caídas y no será sin llanto;
Pero ahí voy a estar siempre a tu lado,
Para decirte que las penas pasan
Y uno siempre se levanta y las sacude
Y su camino sigue sin reparos.

Déjame darte espíritu guerrero,
Y un corazón de hierro en las batallas,
Que reblandezca todos sus tejidos
Cuando ha de consolar a los caídos.

Dame ocasión de ser tu fuerte guía
Y empequeñecer todos tus quebrantos
Para que al fin del día Valentina
Nos venza el noble sueño de los justos.


26.11.10

The dream that tastes and sparkles like wine

Si es que súbitamente en tus ojos
Aparece una sombra borrosa,
Podría seguir pensando, y es probable,
Que soñemos los dos la misma cosa.

Si cuando cierras tus ojos solo miras
Mi imagen reflejada en tus pupilas,
Y desde dentro vez como aproximas
La humedad de tus labios a mi boca.
Te digo que es verdad, que no alucinas;
Lo que vemos los dos es lo que pasa.
No es un sueño común que compartimos,
Ni es más una quimera imaginada.

Esta vez somos tú y yo por fin unidos,
Abrazando nuestras mutuas existencias,
Dejando de oponer más resistencia
Al rudo vendaval que nos arrastra.

No cerremos nuestros ojos nuevamente,
Que esta sombra no genere miedo.
Es rubor que aparece incandescente,
Preludiando la llegada del deseo.

8.11.10

I’m crazy for feeling so blue.

Hace unos días soñé que Lolita Cortés entrevistaba a Xavier Velasco. La señora con cuerpo de niña no pudo desaprovechar la ocasión para tirarle la onda descaradamente al escritor. Recuerdo que en mi sueño mientras veía a Lola coquetearle a Velasco, me hervía la sangre y pensaba en lo zorra que ésta era por usar su posición de entrevistadora para flirtear tan abierta, y, ¿por qué no decirlo? sabrosamente con su entrevistado.

Hace también algunos días, antes por supuesto, del sueño de Velasco y Cortés, me toco ver por TV la presentación de un nuevo programa en el canal 28, no tengo idea exacta de que será el programa, solo que las conductoras serán Annel (la ex de José José), Adriana Fonseca, Mimi (la ex Flans) y otra chica que no conozco y por ello no menciono. Esto lo menciono, porque precisamente en esta entrevista con las conductoras en el noticiero de Pedro Ferriz, me toco ver como el conductor galanteaba de modo bastante obvio a una de las conductoras del citado programa (menos mal que fue a Annel).

Unos instantes después del sueño de Lola y Velasco, reflexionaba que de haber estado en el sitio de Lola, lo más probable es que yo hubiese hecho lo mismo, solo que como no había sido así, optaba por la rabia de ver que había alguien que si podía hacerlo y por supuesto, no era yo. Entonces me pregunte si en la vida real esto podía pasar. Y por supuesto, recordé a Pedro Ferriz y el comentario sarnoso de Mimi, quien ya de plano les dijo, que si querían los dejaban solos.

Por un instante me sentí la Mimi de Lola Cortés, pero, más risa me da ahora que escribiendo esto me acuerdo que en el programa chafa de la academia Lola y Mimi eran la jueza mala y la buena, respectivamente. Coincidencias, casualidades, yo que sé.

Dicen que durante el tiempo en que dormimos nuestra mente se ocupa de ordenar nuestros asuntos, y que a veces ese importante papel que juegan los sueños, es el de darnos mensajes subliminales para poder acomodar las piezas de nuestro propio rompecabezas. Yo no sé de qué va todo esto exactamente, pero, como acá la constante es Xavier Velasco y mi rabia, por lo menos el viernes pasado, pude resarcir un poco de esa envidia que me había dado Lolita Cortés en el sueño. Xavier Velasco apareció en un programa en Foro TV, en el que, además de disfrutar de la presencia del escritor, me sentí gratamente sorprendida de mis afinidades con él. En el programa se mencionaron tres de sus películas favoritas, las cuales actuaron como motor de la dinámica del programa. Me sorprendí de saber que Velasco eligió de las tres, dos de mis propias películas favoritas, Naranja mecánica y El Inquilino. Cuando escuche a Xavier Velasco usar las mismas palabras que yo suelo usar para expresar mi pavor a perder la cordura, me sentí, si es que eso fuera posible, aun más identificada con él. Y es que el inquilino de verdad es una película con la cual no dormí la primera vez que la vi. No he visto nunca mejor plasmados que en esta película de Polanski, el pavor, y lo espeluznante del proceso de que se te vayan las cabras al monte. Y como bien lo apuntó Velasco, los vecinos eran personas de dudoso proceder. El sospechosismo implícito en la típica idea “me quieren volver loco” es el artífice que mueve los hilos de este hilarante drama, que es eso, porque a pesar de no ser una película de terror, uno se da cuenta del profundo eco que dejo en nuestra mente cuando ciertas apatías como ver una muela fuera de su sitio, o unos jeroglíficos egipcios donde la lógica no indica que deben estar, o el simple hecho de no querer asomarte a la ventana del vecino por temor a verte a ti mismo vigilándote desde el otro lado de la acera y qué decir del pavor a pernoctar en un lugar en donde es necesario salir de la habitación donde duermes para hacer una de esas visitas nocturnas al baño.

Si no han visto El Inquilino, ¿Qué están esperando? Olviden mis sueños con Xavier Velasco (que además, ni me gusta, pero, me parece un tipo de lo más imperdible) y Lolita Cortés, porque además, casualmente tanto mis sueños, como mis últimas visitas a YouTube, por fin se encontraron ahí en ese programa de televisión donde la conexión que hacía falta para dejar atrás ese sueño por fin estuvo ante mis ojos. Y nunca fue los flirteos entre entrevistador y entrevistado, ni la rabia que produce la envidia. El tema es que hace días busco como apuntalar ésta recomendación de “El inquilino”, y ya no estoy buscando más. Espero que esto que están leyendo los haga correr a buscar una película que de verdad vale la pena ver, y donde además el propio Polanski es el protagonista.





Bonus:

14.10.10

Se hace camino al andar.

Eres ese oscuro laberinto en que gravito,
Al amparo tan solo de mis manos y oídos,
Pues cerrados los ojos cautamente mantengo
Y me muevo tanteando con partes de mi cuerpo.

Y no avanzo un milímetro sin pasar mis penurias,
Y no abrazo una penuria sin su goce consecuente.
Y es que tanta oscuridad me oculta ya varios enigmas.

Y no descifro un enigma, sin que me tiemblen las manos,
Al tocar la rispidez de tus muros, tus costados.
Y no acaricio tus muros, sin abrazarme a tu esencia,
Porque todas las paredes de este oscuro laberinto,
Son pedazos de tu cuerpo que recorro con mi lengua.
Y al contacto de mis besos siento arder tu superficie.
Y literalmente ataco cada borde y cada vuelta.

Y en tus calles empedradas tropezando,
Cuesta abajo ya mi rumbo estoy tomando.
Sin abrir aún los ojos me deleito serpenteando
A la vera de senderos más silvestres y enramados.
En la pradera de ensueño debajo de aquel arbusto
Se me acaba la paciencia, ya no aguanto más de gusto.
Abro mis ojos heridos por la luz de que disfruto,
Y a plenitud me deleito con el árbol y sus frutos.

Y esa suave anatomía que descansa entre mis manos
Se expande hasta abrirse paso por una nueva vereda.
Se remueve entre una selva que lo espera palpitante
Y en lo profundo lo aguarda detrás de húmeda estela
Un abismo tambaleante recibiendo la intrusión.

Tu mirada me atraviesa tanto como lo demás.
Traspasando lo imposible, mis ojos se abren aun más.
Y en la fuerza de tu abrazo prisionera quedará
Bajo está lluvia conjunta mi rendida voluntad.

5.10.10

I´ll be back.

No ha muerto este corazón que aun se agita en mi pecho.
Y en vuelcos desmesurados se arrincona para verte al paso.
Y es que está reuniendo fuerza para volver a tomar la iniciativa.
Y no temer al rechazo, ni ceder su espacio al miedo.
Regresará revestido de una inédita confianza.
Y a la conquista del tuyo lo verán partiendo plaza.

24.9.10

She is not a Killer Queen.

-Un asesino que se precie de serlo siempre deja su sello de autor, un modo de identificarse que deje claro quien perpetro el hecho.

-Si te comprendo, yo no tuve tiempo de matar a esa zorra, pero buena marca le habría yo dejado, para que nadie olvidara quien la mando al otro mundo.

Sin querer, saliendo de cobrar un trabajo, escucho a este par de estúpidos. Por eso los encuentran tarde o temprano. A mi no me interesa ser reconocido, lo único importante es tener clientes exclusivos que paguen lo que vale una vida, que sepan el significado de mancharse las manos, que lo tengan lo suficientemente claro como para preferir pagar por el trabajito.

Diez años de carrera y este imbecilazo hablando de sus asesinatos por placer, que pena me da, es un enfermo con carencias afectivas que no hace más que tratar de llenar los huecos que una apestosa infancia en las barrancas le dejo. ¡Matar por placer, que animal!

El oficio de asesino es bien remunerado, cuando se hace bien, perfeccionando los huecos, acrecentando la discreción del cliente, moviéndote en los más apretados círculos de poder, actuar con absoluta cautela, con el control absoluto, con el conocimiento total de la rutina de la victima en tu poder.

Siempre me asegure de eso sobre todo, los expedientes llegaban a mi correo electrónico con la prontitud y el recato necesario para tener a disposición la información crucial para llevar a cabo con eficiencia la encomienda en turno. Nunca un retraso, nunca una falla, los resultados me recomendaban. Clientes no faltaban y ahora que poseía una buena cantidad de cuentas fuera del país, de esas que no pagan impuestos, no había ninguna razón para no retirarme. Siempre dije que a los colegas de oficio los pudre la ambición o los vicios. Yo no tenía ninguno de los dos. Un perfecto control de mis emociones me había llevado a tomar la vida con calma, después de todo es más fácil buscar cola que pisar a las personas que aparentan tener demasiados lujos. Por el contrario, discreción es mi segundo nombre.

Saber que hay alguien esperándome para compartir mi vida después de este estercolero, olvidar el pasado y recomenzar. No he buscado a una mujer de esas que te vuelan la cabeza, con curvas que no te alcanza para pagar ni con todos los sacrificios a los dioses aztecas. Sol, su sobrenombre corto es el que mejor le va, Soledad es una contradicción en si misma. Su risa es alta, no escandalosa, alta y sincera, una risa que abre surcos en mi corazón, estrías que atestiguan que aún sigo siendo humano. Sus ojos café guardan secretos de un pasado amargo, el mismo que hace ese misterio en su mirada. Y cuando habla, de su boca se derrama un suave gozo de sonidos que disipan mis temores, que me ofrecen expectativas. No es mi Sol, porque nadie en su sano juicio desearía cuartar sus libertades, pero es un sol derramando a voluntad sobre la miseria que había sido mi vida. Ella espera al otro lado, cuando todo esto termine. Una vez que revise este correo y obtenga el dossier de mi próximo trabajo estaré a unos cuantos pasos del retiro. Seguramente un pájaro de cuenta, como de costumbre, gente que se ha pasado de lista con otra. Venganzas entre hermanos, mujeres que engañan a peces gordos, sicarios de poca monta, policías sirviendo a dos amos, prostitutas con iniciativa, la lista es larga y prefiero revisar el expediente.

Pero, hay un error obviamente, debe ser alguien con el mismo nombre, eso es común en un país como México. Reviso bien el nombre del archivo, y si, es exactamente el mismo. Se hace una eternidad la descarga del documento, me hierve un espeso fluido en la lengua, tomo un vaso con agua, el estomago se siente como un abismo en etapa de crecimiento, y la sudoración de axilas y palmas de las manos está por volverme loco. Por fin se abre el documento, el típico dossier con una enorme foto del rostro de la futura victima de frente y a toda pantalla. El rostro me mira con melancolía desde la pantalla, esos ojos café se ciernen sobre mí con una siniestra certeza. Leo el expediente con el corazón perturbándome las sienes en un golpeteo infernal. Es bastante extenso, si fuera una novela policiaca, me pondría en perfecta intriga por saber el desenlace. Sin embargo, así no es. Hace ya un rato, tengo la vista nublada, pero no puedo dejar de leer el grueso rosario de cuentas pendientes de ésta blanca paloma. Honor hace a su nombre, con las cuentas que debe, ha dejado huérfana a media ciudad. Se eclipsa en mi interior mi visión a futuro, se eclipsa como ese sol que acaba de extinguirse ante mis ojos. Tal vez debí retirarme un trabajo antes, pero este cliente insistió en que fuera yo quien llevara a cabo el trabajo. Vuelvo a leer el nombre que había sido contradicción hace unos minutos. Soledad Santiago Pérez. La mujer que, de acuerdo a su expediente, por lo menos su cabeza, ahora vale más que todos los sacrificios a los dioses aztecas.

Que ganas de tener sello de autor.

20.9.10

Cuando miro dentro tuyo, me asusto de lo que hay.

Soliloquios iracundos.
I
Ya estoy hasta la madre de que todo el mundo crea que soy una pinche vieja amargada, que se la pasa gritándole a todo el mundo. Que si en el trabajo ando de roñosa con todos. Que si hasta por teléfono me peleo con cualquiera que tenga la mala fortuna de llamarme. Hasta he escuchado fuertes rumores de que piensan que como no tengo galán la falta de sexo es la razón de mi actuar así, pues déjenme decirles algo bola de pendejos, buenos para nada y facinerosos hijos de la chingada. ¿No se les ha ocurrido pensar que soy bipolar?

II
En cuanto se descuide Gómez, voy a tomar de su escritorio la pluma fuente que el jefe le trajo de Alemania, desgraciado, no se merece que le den lo mismo que a mi, yo trabajo como burro toda la semana, nunca falto, siempre le digo al jefe todo lo que los demás hacen en su ausencia, llego antes que el resto de los empleados, y ¿qué me trajo de Alemania el jefe? Una pluma fuente igualita a la de Gómez, lo que hay que aguantar. Pero esto no se queda así, no se queda así, me las va a pagar. Y ya se aproxima mi cumpleaños, este año a ver si me hacen una fiesta en grande los de la oficina, diez años trabajando con esta bola de haraganes ya es justo que Diosito me premie tanto sacrificio.

III
En cuanto vea a Luisito le voy a decir hasta de lo que se va a morir, ¿Qué se cree el muy infeliz? Que le voy a pasar que falte a la casa cada vez que quiera, me va a oír, le voy a dejar en la entrada todas sus garras, para que vaya pensando bien lo que hace, que vea que conmigo no se juega, ya estuvo bueno, esta bien que uno sea buena onda, pero que ni se le ocurra abusar, esta es la última vez que me hace esto el muy cabrón. Ahora si me va a oír, lo voy a amenazar con echarlo de la casa, y si eso no basta, pues con no dejarlo ver a los niños. Ya veremos si vuelve a querer verme la cara con un buen susto que le de. Tener una amante es una cosa, y faltarnos al respeto es otra, o acaso yo falto a la casa después de mis encuentros con Bianca, si se puede hacer de todo si uno organiza su agenda, y mi Bianca bien merece esos esfuerzos, Ahhh, Bianca. No, si bien lo digo yo, una cosa es tener una amante y otra no respetar la santa paz de nuestro hogar.

IV
Lo hicimos como nunca antes, fue el fin de semana más increíble que he pasado y ahora no la localizo por ningún lado. Lo peor, le llame al celular y me contesto un tipo, dice que es su novio y que si “¿gusta dejar recado?” Parece mentira, tanta falsedad en una sola mujer, yo juraba que de todas las que me ando usufructuando, era ella la única que nunca me jugaría chueco, me duele la cabeza y mi estomago es un nudo cada vez más apretado. En cuanto la encuentre voy a tratarla como se merece, voy a desbaratarle esa sonrisa de feria de un par de bofetadas. Es mi celular, ¿dónde lo deje?, debe ser ella, no puede ser ya se corto. Número desconocido, tuvo que ser ella, le deje mil recados en su casa, le voy a marcar. Me lleva no era ella. ¿Dónde?, ¿Con quién está?

10.9.10

You don’t need poltergeist for psyching.

Abres los ojos y encuentras que no eres nada, tratas de moverte calculando un objetivo y te parece observar la estela de tus movimientos. Y sin embargo sabes que no te estás moviendo, que es una ilusión. Estás ahí postrado inmóvil, con los ojos cerrados. Te invade un morbo fantástico cuando comprendes que te encuentras otra vez bajo su peso, bajo su influjo, pero la angustia supera toda expectativa. Normalmente no deseas levantarte de la estéril comodidad de tu lecho, pero bajo esta sombra opresora quisieras correr ahora como nunca lo habías hecho antes. Pero el cuerpo y el cerebro no conectan, son dos partes de un todo, pero separadas. Mueres por gritar y pedir ayuda, pero no pasa nada, de tu boca no sale sonido alguno, estas ahí atrapado bajo ese peso que no te permite moverte, con los ojos cerrados y sin embargo viendo todo alrededor como si estuvieran abiertos.

El viene acá algunas mañanas, toma posesión de tu cuerpo y tú lo recibes porque no tienes alternativa. Nunca sabrás porque lo hace, no parece haber un objetivo en ello, solo permanece ahí unos instantes que a ti se te hacen eternidad. Te preguntas ¿qué sentirá, si sentirá que es como estar vivo otra vez, aunque solo sea por un momento? El misterio no será develado, no mientras aun sigas con vida. También esperarías comprender porque te eligió a ti y no a otro, pero eso es un asunto aun más complicado.

Y una mañana irá más lejos, sentirás como el peso del bulto se sube a tu cama, acto seguido no podrás mover un músculo, pero no solo eso, sus manos con claridad se están cerrando sobre tu boca y nariz, en tu mente estás gritando, pero tu cuerpo no hace nada, es un bulto también, como él, y por ello, todo este asunto, pierde aun más el sentido. Logras emitir un quejido, gutural, pero audible, eso parece tomarlo por sorpresa, alguien afuera te escucha y viene a despertarte, dice que seguro tenías pesadillas. Tu estás temblando, tus brazos están gélidos y la piel de gallina expone el espanto por el que has pasado, pero no dirás nada. Piensas en esa sensación de estar cautivo dentro de tu propio cuerpo, en la angustiante sensación de impotencia por no poder apartar ese peso de ti; siempre has buscado solución a todos tus problemas tratando de no importunara a nadie, y ésta no será la excepción. En tu mente se amasijan ideas que van tomando forma, “Ya verá este infeliz cuando regrese”, amenazas tácitamente.

Recopilarás esos volúmenes de yoga, metafísica, meditación trascendental y otros temas parecidos. Como buen mexicano, no los leerás en su totalidad. Tus investigaciones solo se centrarán en lo que tienes en mente. Ejercicios que te inventas buscando el dominio del viaje astral, vas a ejecutar en tiempos libres. El esperado día no está marcado, será capricho suyo, como siempre, pero tú crees estar en la vanguardia, no duermes por imaginar tus planes, quieres comprobar que pasará lo que piensas, quieres probar tus teorías, tienes la certeza en ellas, tu plan parecería no tener fallas.

 Por fin el sueño vence tus ensueños, y dormido, te toma por sorpresa; pero tu que conoces sus andanzas, tomas cuenta del riesgo, en el momento que su peso te domina, realizas lo que sabes que no espera, sales de ti, y es cierto, lo has logrado. Te miras a ti mismo desde arriba sonriendo satisfecho, por fin sabrás que pasa con aquel infeliz después de tu treta. El abre tus ojos despierta, se incorpora, y entonces, hace lo que menos te habías imaginado. Sonríe, sonríe con tu boca, se incorpora y enciende las luces, se mira tu rostro al espejo y su risa es ahora más insultante para ti. Ahora su risa es una carcajada, una carcajada que tu has escuchado miles de veces, pero no de la misma forma. Tratas de volver a tu cuerpo, pero solo consigues atravesarlo como si de una finísima cortina se tratase. Y de golpe te das cuenta lo que pasa.

 Trataras de recuperar tu cuerpo, una, todas las veces que puedas, pero ya sabes lo que pasará, a partir de ahora, serás conciente de lo que esto se trata. Sabes que tendrás que esperar a que duerma, para que puedas volver a tomar posesión de tu cuerpo, sabes que en cuanto logre despertar, te habrá vencido, conoces a la perfección la rutina, sabes exactamente que sentirá él, cuando subas a tu cuerpo. Estás conciente de que se sentirá enjaulado entre tu cuerpo, que no podrá mover un dedo, que tu estarás ahí al asecho. Sabes muy bien, que ahora tú, eres el bulto.

27.8.10

Under my skin.

"Soy un huracán que tarde
 o temprano va a dejarte
 desorientado, despeinado
 y por supuesto desvestido."
En ocio quizás comienza
Nuestra historia, literal.
Cuando te solté una línea
Muy poco convencional.

Y una insinuación perversa
Con las letras fui a lanzar;
Respondida de inmediato
Por quien supo interpretar.

Y al leerte respondiendo,
Me dije, “yo pienso igual”
Y adentrados en materia,
Ya ni como reclamar.

Sobre el teclado formulo,
Cual un moderno juglar,
Frases en doble sentido,
Que pretenden despertar,
Un interés más genuino
Que tan solo una amistad.

Y mí mirada lasciva
Escudriñando el monitor
Y esos puntos suspensivos
Que me indican que mi golpe te llego.

Y recibo una respuesta
Que de lleno me relata tu estupor.
Y el temblor de tus rodillas
Manifiesto por escrito
Sé que lo he logrado yo.

Y hay un nudo en mi garganta
Presintiendo al otro lado un receptor,
Imaginándome ardiente,
Que al otro lado del cable,
Se emociona igual que yo.

Pues hace ya treinta líneas
Tus palabras de las mías
Se alimentan sin temor.
Y organizo en mi cerebro
Cada una de las frases
Que preparo en tu favor.
Esperando hagan efecto
Al llegar al monitor de tu lap-top.

Escribiendo a toda prisa
Toda clase de palabras sin pudor,
Que hacen que un desconocido
Al otro lado del cable
Sienta lo que siento yo.
Y al leer mis sucias líneas
Sienta un vuelco en su interior.
Y este puñado de ideas
De mi mente retorcida
Le provoque excitación.

Y a tropel sobre las piernas
Sube un torrente canino
De sangre mordiendo el polvo
A esas pulsiones precedido.
Suben hasta mis oídos
Sensaciones de alarido
Que enrojecen mis mejillas
Y enrarecen mis fluidos.

Y escriben cual raudas aves
Mis manos sobre el teclado
Un puñado de delirios
Que encadenen tu reacción.
Pues mi cuerpo aquí reclama
Por no sentirse ofendido
Igualdad de condiciones
Con quien esto provoco.

Y en mi entraña dolorido
Se despierta de mi ardor
Un espontáneo estallido
De espasmos en sucesión.

Y a maldecir por lo bajo
La pereza de la ciencia
Me dedico, alucinando
Con teletransportación.

Porque trato y no consigo
Despedirme sin temor
Me pregunto si realmente
Cuando cierre la sesión
Habrá quien me garantice
Que esto realmente ocurrió.

Y apenas llegan avisos
Que te encuentras conectado,
Me abalanzo en tormentosa
Lluvia de acoso sensual.
Y recibo una respuesta
Sin dudarlo complacida.
Tus miradas no me miran,
Pero miran mucho más.
Y a seguir con este juego
Que nos gusta y nos castiga,
Fascinados nos quisimos condenar.


Pepe, esta tormenta es para tí. Empapate.



12.8.10

Si no te hubieras ido ¿Sería tan feliz?

Hay una rama en este árbol
Donde descansa mi anhelo,
Y herido mi orgullo altanero,
Se aferra a colgar de sus hojas.
La fe que acompaña el ensueño
Cuando la causa es perdida,
Es más bien un sueño iluso,
Que no encuentra una salida.

A pesar de comprender
Lo imposible de mi afán,
Siempre me da por pensar,
Que al querer, me han de querer.

Hasta que al fin llega a mí
La compresión del vencido,
Al árbol trepo de nuevo,
Y en su rama me acomodo,
Para imaginarme amado,
A pesar de haber perdido.

Y ese orgullo perezoso,
Que dormitando termina,
Se conforma con los besos
De un alma caritativa
Que lo mime sin recelo.
Pues por amar dócilmente,
A una mujer tan distante,
Otra dio con encontrarme
Tan tierno en mis desventuras,
Que por yacer en mí lecho
Se conformo con saberse,
De mis dolores, consuelo.

Y aunque hace muy pocas horas
Por ti no daba mi vida,
Me has vuelto la fe perdida,
Y el ensueño ya no es poco.
Pues besar tus labios locos
No es besar los que yo ansiaba,
Pero, me has colmado el cuerpo
Con tus placeres terrenos.

Y aunque antes solía buscarme
Por musas, discretas damas;
Hoy te encuentro tan hermosa
Y tan dulce en tu desventura,
Que el dolor que ayer sentía
Se ha vuelto caricatura.
Y a honrar tu fiel sacrificio,
Dedico mis tardes solas.

Porque amarla con el alma,
No es amarte con mi cuerpo.
Y si antes solía embobarme
Al batir de sus miradas,
Hoy no duermo imaginando
Que a tu cuerpo tibio envuelvo,
En el calor de las llamas
Que se agitan si te veo.

Y oportunidad espero
Para volver nuevamente,
A prenderme de tus pechos,
Que se expanden al contacto
De las ansias de mis besos.

Y en la rama perezosa,
Del árbol de mis anhelos,
Pende ahora la dulzura
De los tuyos conquistados.
Y si bien yo no he logrado
Conseguir lo que quería
Tú has triunfado apabullante
Y me has devuelto a mí la vida.

Y no dejo de pensar
En lo que hubiera pasado,
Si yo te hubiera impedido
Realizar tus fantasías.

Si mi necio proceder
Te hubiera cerrado el paso,
Impidiendo así nacer
Estos besos tan profanos.

Y relegando el orgullo,
Las tiernas damas discretas,
Los suspiros veleidosos,
Y otras quinientas quimeras.
Me arrodillo en tu presencia,
Mujer que mueves la tierra.
Para declarar cansado,
Y por testigos mis ojeras,
Que despertar en tus brazos
Toda mi vida quisiera.

28.7.10

Matarías el bien con tu mal.

No beses esos labios que serán tu perdición,
Por ese espasmo en el vientre no te dejes llevar.
No la dejes transformar tu realidad.

No pongas atención a su falda volátil,
Ni corras detrás de esas piernas desnudas.
No prestes oídos a su ingenio reptil,
Ni permitas que su aroma te confunda.

Aléjate como de un alto precipicio,
De un par de pechos hinchados
A la débil tesitura de un suspiro.
Despega de tu piel sus arrebatos.

No te acerques ingenuo a esa visión.
Y déjale que cante dulce y suave
Pero no subas jamás a esa canción.

No abras a esa mujer tu corazón
Esperando obtener su comprensión.
Porque todo lo que sabe lo aprendió,
Sometida por amarga decepción.

Y no hay alma capaz de detener
La sed de venganza que la hace mover
Muslos y pestañas a un mismo vaivén,
Porque del amor nada quiere saber.

A menos que seas esa clase de ser
Que solo se limita a conocer
De la vida las delicias del placer.
Aparta de tu lado a esa mujer.

Pues entiende que te hará vivir
Las horas más dulces que has de conocer.
Veras el universo en sus ojos brillar
Cada vez que dócil te reciba en su altar.
Y de la pasión todo comprenderás,
Cuando muerda tus labios rapaz,
Mientras por el suelo cae tu dignidad.

No sabrás que significa la palabra voluntad.
No tendrá significado la verdad.
Ni veras en sus pupilas tu miseria reflejada,
Mientras ella no se canse de ostentar su vanidad.

Porque sé que ella te quiere ver caer,
Para dejar de sentirse tan mal,
Por haberse dejado perder,
Por aquel que no la supo amar.

No conoce la piedad,
Ni le importan los demás.
Le ha extirpado el corazón la soledad.

Habla sola y se dibuja un plan,
Traza golpes que al acecho están.
No respira igual que los demás,
Pues el aire que suele exhalar,
Es veneno en que han de sucumbir,
Los incautos que a la postre irán
Embriagados de su aliento febril,
Uno a uno cayendo a su fin.

Pues donde tú estas, estuve antes yo,
Y aunque hay noches que más me valiera olvidar,
La dulzura del recuerdo es tal,
Que si me lo pide vuelvo a regresar.

La peor parte no es el humillarte,
No es volverte de su amor mendigo,
Por ajenas miradas a su cuerpo alterarte,
Ni es hacerte con mil enemigos.

El dolor que nunca te ha de abandonar
Es un dardo punzante que te quemará,
Cuando ya durmiendo le oigas pronunciar,
El nombre de aquel que nunca ha de olvidar.

21.7.10

At first I was afraid, I was petrified.

Agolpada contra la piel tengo la sangre.
Sabes lo que provocas al mover así tu cuerpo.
Los ojos entrecerrados asechantes.

Tu boca se abre…
Un zapato juguetea entre tus dedos,
Y cuando una pierna cruzas casi muero.

Tus perversos labios oprimen y aspiran;
Cigarro y humo, aclaro.
Pero yo que más quisiera…
De un mordisco me prendieras
Aunque fuera esta lujuria.

Mis manos apenas puedo contener en los bolsillos.
Tus brazos, derecha izquierda, ondeas sobre tu cabeza.
Pero, ¿sabes?; tus caderas se llevan todas las palmas.

Mis ojos no predicen el siguiente movimiento
¿Derecha, izquierda? ¿Arriba, abajo?
Un vértigo aparece y un espasmo.
Por no perder detalle no desmayo.
Ahora tus labios mojas con descaro,
Y abres tus ojos grandes a mis ojos.
Mientras te acercas, trato de tocarte,
Pero te alejas y me quedo loco.

Loco por recorrer esas caderas
Que acabas de dejar al descubierto.
Y quiero ya que caiga todo el resto
De la ropa que aun cubre tu cuerpo.

Tu manera de mover todo ese cuerpo,
Que acelera mi pulso desbocado,
Me arranca unos suspiros tan tremendos,
Que acaban con tu música de fondo.

Y ya quisiera yo que Gloria Gaynor
Se jactara de sobrevivir a este infierno.
Cuando la escucho cantando orgullosa:
“Did you think I'd lie down and die?”“
Ya quisiera yo pensar en otra cosa.

Pero sigues moviéndote a su ritmo,
Y pareces hacerlo a marcha lenta.
Y yo te quiero ya sobre mi cuerpo
Y yo no puedo ya perder más tiempo.

Te acercas otra vez y es permanente,
Y me dejas tocarte suavemente,
Y te descubres ya completamente,
Mientras Gloria celebra así mi suerte:

"I've got all my life to live.
I've got all my love to give.
I will survive, I will survive, eh hey."


7.7.10

Nadie me amara cuando me muera.

Hace algunos años tuve un pleito casi cantinero con mi amiguis el Alvin. Le duro el coraje y dejo de hablarme un ratote. La verdad es que por esa época las cosas sin él se ponían tristes y aburridas, así que le escribí lo que a continuación leerás amable visitante. Obviamente nunca lo leyó y además la reconciliación llego sin que yo moviera un dedo, pero quedo el recuerdo que es como volver a vivir.

Puedo fingir que no dolió,
Y también puedo inventar que no existió.
Puedo darme el lujo de ser yo
Quien te desprecie.

Puedo interrumpirme,
Y dejar de gemir,
Y dejar de llorar.

Podría proponerme cambiar,
Y hasta puedo dejar de fumar.
O me puedo castigar,
Reprocharme hasta el final.

Destruir y romper.
Aplastar, pisotear,
Reventar.
Mover la tierra con los pies.
O golpear a la pared.

Pero entre la larga lista
De cosas que puedo hacer,
Yo lo que quiero saber
Es como voy a lograr
Que me quieras perdonar.

Que te dignes a escuchar.
Verte reconsiderar.
Abrazarme una vez más.
Disculpar mi proceder.
Devolverme ese lugar.
Que en tu vida me gane.

Ya no te molestaré.
Ni pretextos buscaré.
Necesito regresar.
Retomar nuestra amistad.
No sentirme superior.
Ni causarte más dolor.

¿Me perdonas por favor?


Y con esta rolita siempre me acuerdo del Alvin.

28.6.10

¿Mejor que la original?

Capitulo IV
(And there’s nothing I can do.)

Para introducir este post tengo que usar las palabras de Jordi Soler en su disertación sobre los viajes del mayor Tom, publicado en abril de 1996 en el diario la jornada, donde Jordi decía:

“La experimentación con drogas ha dejado infinidad de obras artísticas. Novelistas, pintores y músicos las han aprovechado para expandirse, ellos mismos con sus obras, más allá de los límites de la percepción simple. Como sucede con todos los experimentos, hay quien crece a partir de éstos y también hay quien pierde el control y se desvanece.”



“En 1969 David Bowie, inmerso en esta experimentación, construyó Space Oddity (``Rareza'' espacial y no ``Odisea'' espacial, como suele traducirse), una de las obras más hermosas del género y, además, la canción que definió el rumbo de su carrera.”

En Space Oddity, escuchamos, como si estuviéramos a bordo de la misma nave, la historia del Mayor Tom, que es un astronauta que apenas vislumbra el espacio exterior le entra una tristeza al ver hacia atrás a la tierra y encontrarla tan “azul” que no hay nada que el pueda hacer al respecto. Conocemos lo que el Mayor va viviendo através de su comunicación con el control terrestre de la nave, modo en el que nos enteramos también que el mayor después de entrar en contacto con aquel espacio exterior donde las estrellas se ven tan diferentes, decide que no tiene grandes motivos para volver a ese planeta que ha dejado atrás, y dejando una despedida para su esposa a los del control terrestre, abandona la posibilidad de un posible retorno. Para redondear la idea de Soler sobre la clase de “viajecito” de la que el Mayor Tom está hablando, leamos al propio Jordi:

“Aplicándole a esta historia la perspectiva de la parábola, es fácil llegar a la conclusión de que la nave del mayor Tom era más bien una sustancia, y también podemos suponer que su renuncia a viajar de regreso a la Tierra, era la voluntad de no regresar a sí mismo. Es decir, que el mayor Tom optó por desconectarse. Calificar esta acción como un suicidio sería una vulgaridad, más bien se trata de intercambiar el resto de una vida sin sentido, por la plenitud espacial, que no podía durar más allá del límite que le marcaban sus tanques de oxígeno.”

Apoyándome en esta teoría de Jordi Soler,  he encontrado dos covers que a juicio mío plasman aquel sentimiento de perdida que en la canción se va vislumbrando.

Esta versión me gusto sobre todo porque los sonidos gozan de aquellos espacios vacíos que me supongo que uno solo podría encontrarlos tan silenciosos en el espacio exterior. La instrumentación y los coros producen un sentimiento ambivalente entre el miedo y la fascinación que el espacio a despertado milenariamente en el género humano. Y si no me creen, solo escuchen esto:




De verdad me sorprendió la cantidad de covers que hay en la red de esta rola, aunque era de esperarse que un clásico de este calibre encendiera en tanta gente el deseo de versionarla, si tuviera como, hasta yo lo haría.

El otro cover con el que me quedo, por la oscuridad que era de esperarse que Peter Murphy le impondría como sello de casa y que es por mucho un excelente modo de rendir tributo a una canción como Space Oddity en los terrenos que el propio interprete domina (poner especial atención a partir del minuto 3:12). Y bueno, es que esa voz de Murphy nos hace tener poquitos peros que ponerle a esta versión. Enjoy it.

23.6.10

Because you're mine

El silencio acumulado de semanas pesa como un bulto de cemento. Hace apenas unas horas una nota escrita guardada en un bolsillo abrió mil posibilidades. Si hubiera un recuerdo exacto del momento, serían unos ojos furiosos plasmados a media plana en una viñeta cruzada de un cómic, del otro lado esta la línea escrita: “Tenemos algo pendiente en el Lusitania a las doce este jueves”.

Ni bien leí Lusitania, se me vino el mundo encima. Un motel de paso con un nombre ridículamente pomposo al sur de la ciudad, tristemente recordé que ahí solíamos ir antes de irnos a vivir juntos. Recordar aquello no hizo más que sentir el aguijoneo de los celos en mi corazón, mi estomago giraba apunto de la nausea. Dos días de observarte a hurtadillas sondeando tu actitud, sonriéndote falsamente, aparentando, para mermar sospecha alguna, en fin “actuando natural”.

Una vez tomada la resolución final, no me costo ningún trabajo averiguar en que habitación resolverías tu pendiente del jueves, ni tampoco tuve ninguna duda sobre el lado del meridiano de esas doce de las que la nota hablaba. No es fácil olvidar el seudónimo que siempre usabas para nuestras citas clandestinas, ni tampoco reconocer que por pasar un día entero de placeres carnales eras capaz sin problemas de reportarte enfermo al trabajo. No había un solo rastro de originalidad en tus actos, eras simplemente tu, actuando como tu mismo. Hasta acerté al conocer de antemano que ahorrarías lo del room service llevando tus propias viandas, que, sin el menor reparo tomaste de la alacena.

Hace dos horas que espero en la habitación junto a la tuya la llegada triunfal del hombre que hasta ayer era mío y la mujer con la que ahora prefiere compartir sus tardes en el Lusitania. No puedo evitar parodiarme a mi misma recordando esa canción naquísima de Pimpinela: “Yo le doy mi lugar, que recoja tu mesa que lave tu ropa y todas tus miserias” No es que creyera que eras un verdadero santo, ni que llegado algún momento de nuestra relación no buscarías otras distracciones, pero hace apenas cuatro meses que estamos viviendo juntos, no es el tiempo que yo tenía pensado que esto duraría.

¿Qué hago con las frases tele-noveleras que tengo atoradas en la garganta desde el martes? Yo que detesto lo cursi, ahora hago de detective acechando al infiel. Nunca pensé verme en esta situación. Yo, que me reía de tu esposa cuando me contabas que una vez trató de intervenir el teléfono, pensando inocentemente que yo te llamaba a tu casa. Y aquí estoy hospedada en el Lusitania, ignorando si es más el celo que la curiosidad por ver quien te ha hecho en tan poco tiempo volver a bajarte los pantalones en un cuarto de hotel. Mi reloj indica que ya son las doce, debes como mucho estar afuera esperando a tu amante, en unos minutos se abrirá la puerta de la habitación contigua. Mi puerta estratégicamente abierta permite que en la luna de este cuarto se refleje la entrada del tuyo, vista desde la penumbra en que me encuentro la panorámica no podría ser mejor, tengo acceso a lo que ocurre afuera desde el fondo del pasillo que ahora mismo estas doblando en esta dirección, mis puños se cierran con tal fuerza que las uñas abren llagas en mis manos. En un arranque de pavor cierro la puerta antes que el misterio sea develado, y me pregunto si en verdad quiero saber tanto. Justo en ese momento la puerta de al lado se abre y escucho tu voz instar a apresurarse a tu acompañante. Recargada en cuclillas tras mi puerta escucho una risa, mi estomago da un vuelco al reconocer esa vocecilla de la que tanto hiciera mofa muchas ocasiones. No parece ser real lo que me ocurre, no parece haber lógica en los sucesos. ¿Para qué dejaste a esa mujer por venirte a vivir conmigo si al final sigues viéndote con ella? La respuesta es inmediatamente contestada del otro lado del muro. La has llamado Isabel. Eres un desagraciado. Había oído decir que la madre de tu ex era idéntica a ella, pero esa voz, es la misma voz chillona que me contesto aquel sábado que me dijiste que tu mujer te obligo a acostarte con ella por última vez antes de acceder a firmarte el divorcio.

No necesito más aclaraciones, siempre ha sido ella. Yo solo fui un pretexto en tu vida para dejar por fin a aquella otra. Pero Isabel exige, del otro lado de la pared la escucho con esa voz que ahora lejos de parecerme estúpida, me suena increíblemente sensual. Su voz exige mientras jadea, no hay duda quien manda allá del otro lado. Ella ya se encargo de su hija, es tu turno de quitarme a mi del camino. Isabel y sus sensuales jadeos dejan bien claro lo que quieren, la cabeza de la que al lado escucha sin  saberlo Isabel ni tú. Ella ha matado ya  a su hija (y yo no lo sabía), lo dice entre incitantes murmullos a tu oído. De ti no se escuchan apenas más que suspiros, suspiros que yo nunca te había escuchado ni en nuestros días más oscuros. Mi mente se desarma en un rompecabezas de piezas que ahora encajan de modo distinto.

Abro los ojos y de nuevo veo a aquel oficial que insiste en decirme que no eras tú el ocupante de aquella habitación, y que esa tal Isabel que yace en la morgue hace horas con el rostro cruzado por dos heridas de un arma asombrosamente punzo-cortante jamás a tenido siquiera edad para ser madre de alguien mayor a diez años. Yo lo miro a los ojos y empiezo a recordar pequeños instantes de aquella noche.

Ahora, el oficial insiste en que mi nombre es Estela, que vivo con mi madre Isabel en un departamento al sur de la ciudad, que soy divorciada y que mi esposo me dejo porque ya tenía tiempo saliendo con otra mujer. Todo eso lo escucho desde un rincón en una diminuta celda. Me asomo al cubículo contiguo. Un tipo de blanco menciona la palabra esquizofrenia, mientras el oficial comienza a parecerme conocido. Eres tu maldito, quieres pasarte de listo, ¿no? Ya lo verás, en cuanto tenga oportunidad voy a caerte encima como una plaga, aprenderás a ser fiel aunque no quieras, después de que vuelva a hacerte lo de aquella noche en el hotel, no habrá más que una mujer que te acepte en su vida. Y verás que pronto aprendes tu lección. Te voy a hacer pagar lo que he sufrido, pero no te preocupes, que yo voy a perdonarte, sabes que yo nunca podría abandonarte. Yo seré la única que estará a tu lado para siempre; aun si jamás vuelves a ser un hombre a mi lado.

8.6.10

Alucino tu amor.

Sufro una alucinación recurrente,
Imagino mirar que te aproximas.
Y vienes a mí sin confusiones,
Y vienes a mi toda armonía.

Y lentamente me apagas las luces
Aquellas que me obturan el deseo.
Y observo como avanzas transparente,
Y lentamente te deslizo a mi costado.

Ya no eres mas ese absurdo que lacera,
Ya no eres el desprecio encarnecido.
Y te absuelvo de todos tus pecados,
Y te observo incorporarte a mi materia.

Y en esa comunión de mis sentidos
Quisiera prolongarme hacia el futuro;
Y avanzar junto a ti conmigo dentro,
Y adentrar tu materia en este cuerpo.

Pero entonces la realidad me pesa,
De plomo en mis espaldas toneladas ;
Pues claramente veo que no es posible,
Hacer que te arrepientas de tus faltas.

Y recuerdo que solo estoy soñando
Con los ojos en vela mis deseos.
Y cuando llegues tarde nuevamente,
Sabre que no has dejado de quererlo.

27.5.10

No me filosofoques.

El sábado pasado, invite a dos primos de mi hija a casa, con el calor que ha estado haciendo, aplicamos la de “Acapulco en la azotea” y les pusimos una de esas alberquitas inflables. El mayor de los primos (10 años), llevo consigo un juguete recién comprado por sus padres. Una suerte de ametralladora que al accionar el gatillo encendía luces que asemejaban ráfagas, como en un arma real. Confieso que al verla no me pareció algo para escandalizarme, ni nada por el estilo, ya había visto a los tres chamacos turnándose el arma un rato antes. Pero después, mientras tomaba un descanso de tanto sol, vi como mi hermana jugaba con mi Vale. Valentina tomó el arma de juguete y simulo disparar a mi hermana, la cual se fingió muerta. Los sentimientos que pasaron en ese momento raudamente por mi, pasaron de la indignación, al desprecio y a la tristeza. Me indigno ver a mi hija deseando herir a otro ser humano, sentí un profundo desprecio por los fabricantes de juguetes bélicos por usar su ingenio en cosas como estas y finalmente una profunda tristeza al darme cuenta que como padres algo que puede parecernos una insignificancia puede tener consecuencias en el futuro de nuestros hijos a niveles tremendos, Ya se que parece que estoy exagerando, pero en modo alguno lo veo así. Si bien no creo que tan solo por dejar a un niño jugar con un arma de juguete eso implicaría que a futuro el se convertirá en un delincuente, si estoy segura que al dejarlos jugar a matar pierden de vista el hecho primordial de que no debemos atentar contra una vida. No estoy exagerando porque a esa edad lo que uno debe hacer es tratar de que un pequeño conozca de valores, el respeto es el más importante de ellos, porque es el que al final hará que cumplas con todos los demás, si no respetas a los demás valores estás frito. Y no respetar el derecho universal a vivir es lo que comienza a convertir a nuestros chavos en lo que no queremos que sean. No es mi intención extenderme en el tema, porque cada uno sabrá lo que sus valores representan en su vida, solo quería exponer lo que le dije a mi hija para que comprendiera los alcances de lo que estaba haciendo, aunque fuera solo un juego, para lo cual primero es necesario referir una anécdota anterior.

La primera vez que Vale vio “Charlie y la fábrica de chocolates”, justo en el momento en que las fuerzas de la naturaleza me llamaban a desalojar líquidos de mi organismo (o sea que, como decía mi abue, “fui a hacer de las aguas”) paso la escena de la bienvenida del señor Wonka para los niños ganadores de la visita a su fábrica. En la parte en la que se empieza a quemar el escenario y una de las muñequitas del mismo se derrite, mientras uno de sus ojos resbala de su órbita fue demasiado para Vale, lloro y lloro y lloro inconsolablemente porque “se le había caído su ojo a la muñequita”.

En el momento en que mi hermana se fingió muerta por los disparos del arma ficticia con la que mi hija le disparo, por alguna razón que aun no logro comprender, recordé esa escena que vino a sacarme del problema y le dije: “Ahora se le caerá su ojo a tu tía como a la muñequita de Willy Wonka. Su primera reacción ante el comentario fue de enojo en mi contra por arruinarle su juego, pero remate con un contundente “eso es lo que le pasa a las personas si les disparas con un arma como esa”. Inmediatamente devolvió el juguete a mi hermana, la cual salio como perro regañado después de que agregue que no entendía porque les compraban ese tipo de juguetes.

Probablemente exagere la nota, probablemente no, pero prefiero haberla exagerado y que a lo mejor mi niña se haga un tanto reservada, a que luego ya de plano pierda el respeto por la humanidad, y en un futuro quizá no tan lejano acabe ya sea como novia de un delincuente, o atropellando imprudencialmente a un ciudadano por conducir en estado de ebriedad.

Mejor que vea esto yuhu, yuhu:

19.5.10

Todo lo que tengo.

Soñar tus ojos y los míos
En lasciva clave Morse.

Soñar mi boca sucumbiendo
Y de tus besos ser sustento.
Soñar un canto solo mío
Que susurro en tus oídos.

Soñar que en espiral vamos cayendo.

Soñar en embeleso hurgar tu cuerpo,
Y que te hago el amor de modo lento.

Soñar que tu placer me sobrepasa
Sentir tu pulsación. Hacerte mío.

Y en ese instante último un suspiro
Mientras caes de placer desvanecido.




P.D. Que chingón cantaba el Raphael, snif!

23.4.10

Lost Cause.

Esta pinche depresión ha vuelto,
Y amenaza con ser definitiva
Me mata recordar lo que he sido.
Y no puedo cambiar lo que voy siendo.

¿Porque todo lo bueno es imposible?
¿Por que tenía que traicionarte y traicionarme?
De nada me valdrá contarte ahora
Esta verdad a medias que taladra.

Pensé en jamás volver a verte, y sin embargo,
Cada vez que te veo me hago pedazos.
No tengo la más mínima esperanza,
De creer que algún día estaremos juntos.

Yo se mejor que nadie que me miento,
Cada vez que un futuro feliz, despreocupado,
Y lleno de calor a tu lado me invento.
Y regresa a mi boca este sabor salado,
Y esta decepción que me pica los ojos.

Si no lloro no es por falta de deseo,
Pero mis ojos se rehúsan a mojarse.
Y esta coraza en que se ha convertido,
El músculo impulsor de mis latidos
Me impide demostrar lo que ha dolido
El vértigo insistente de saberte perdido.

Y cuando sepas lo que soy realmente;
Permite que me ponga en tus manos
Con la lucidez de un loco embrutecido.
Que ha diferencia de mis días mejores,
A diferencia de algún otro día
Y por única vez en esta vida
Estoy dispuesta a dar lo que querías.

Desliza una rodilla entre las mías
Divide mi cuerpo en dos y a cada parte
Entrega la pasión que corresponde.
Que hoy no voy a permitirle a mis prejuicios,
Detener el pulso loco acelerado.

Y cuando te vayas cierra bien la puerta
Que no has de traspasar una vez fuera.
Porque esta noche es una despedida,
Y no verás una vez más la herida
Que está noche me has dejado abierta.

16.4.10

Raining in Paradise.

La irresistible boca se abría paso expectante,
Reptando dulcemente sobre mi duro cuello.
Las manos sujetando firmemente los brazos,
Y abajo en un suspiro se rendían a mi anhelo
Las formas almendradas de aquellos ojos negros.


Saboreando en su piel, embriagador aroma,
Y el cuerpo del delito, delinquiendo conmigo,
Se abrió paso su mano acercándome a su cuerpo,
Dejándome sentir la fuerza en su deseo.


Mi cuello latigueado por su lengua despiadada,
Dejando perceptibles humedades y espasmos,
Al contacto del viento me erizaron la espalda.
Que tormento más dulce, que febril arrebato.


Y una lluvia arremete contra este par de cuerpos,
Que huyendo de lugares con multitud de gente,
Encontraron refugio en plena calle hace un rato,
Permeando entre sus sales y la lluvia sus sabores.


Y ella eleva su rostro para alcanzarme un beso,
Y sin dejar por ello de mostrar fiero empeño,
Recibe sin recelo lo suave de su piel fina llovizna.
Maldice por lo bajo: ¡si al menos no pasara tanta gente!
Con la cantidad de cosas que quisiéramos hacernos.


Sin dejar de mojarnos y entre ráfagas heladas
Las manos de los dos buscan ingenuas la manera
De tocar ciertas secciones y evadir la vigilancia
Pero cada que lo logran pasa cerca un transeúnte.


¿Porque hay tanta gente en la calle con esta lluvia?
Enfatizando su enojo dándome un beso furioso,
Vuelve a quejarse su voz sin dejar de hacerme cosas
Que en conjunto con la lluvia que hace rato que nos moja
Me está haciendo desear a su nivel más de este infierno.


Hasta se me antojaría ser una vulgar callejera;
Porque al paso que va mi mano sobre su cuerpo,
No encuentro forma ya, de no quererle dentro
Y en plena calle dejar que haga me haga lo que deseo.

Sus manos toman por asalto el deseo que provocan
Y acercándose a mi oído me murmura confidencias
Yo por poco no la escucho declarar lo que desea
Porque en remolinos ardo al ritmo de sus caricias.

 
Sin mayores miramientos me hago con sus instrumentos.
Y agitados en mi mano lo voy volviendo mi esclavo
Le suspiro muy bajito lo que en mi cuerpo provoca
El contacto de mi mano con sus armas afiladas.

Ya no puedo hacer que nada contenga estos movimientos
Y al ritmo de su capricho me dejo llevar gustoso.
Sabiendo que no podemos hacer más de lo que hacemos,
En pos de mi satisfacción, airosa cede su triunfo.

Y el rumoroso latido de su corazón y el mío,
Se acarician en el aire más de lo que hemos podido
Culminando esta sesión de vértigo, lluvia y besos
Con el cese de las gotas que cayendo estaban antes
Dando paso en su lugar a la explosión inminente
De sus fluidos internos resbalando entre mis manos.

26.3.10

Tiempo de Híbridos.

El presidente de México ha tachado esta semana al narco de una “ridícula minoría”, y uno se ríe, porque llorar ya no es opción. A los dos estudiantes muertos a las puertas del Tecnológico de monterrey no les habría hecho tanta gracia el chistecito, y menos a sus padres que se les diera el distintivo de miembros de la “ridícula minoría”. Hace unos días también escuchamos declaraciones del secretario de gobernación reprochándole a Janet Napolitano una declaración donde decía que la presencia del ejército en Juárez no ha ayudado en la lucha contra la delincuencia en Juárez, diciendo que también el gobierno gringo tiene su responsabilidad en el asunto. Paradójicamente, también esta semana se dio a conocer la captura de algunos miembros de esta delincuencia organizada en manos del ejército, luego de un enfrentamiento entre ambos, y con la novedá mi general, de que al día siguiente uno de ellos amanece ejecutado y encobijado, y nadie supo que paso. Al otro lo encontraron, como es natural en su casa, con su familia, disfrutando de lo derechos humanos que por ley universal le corresponden.

¿Y el presidente no ve eso? Se ha cansado de justificar la presencia militar en zonas de conflicto, y en Nuevo León, para variar, también esta semana se hicieron cercos con vehículos robados en importantes avenidas impidiendo el tránsito local, ¿y eso cómo se justifica? Algunos, como el rector del TEC de Monterrey plantean que ante la falta de una autoridad competente no hay más que las fuerzas castrenses, pero, agrega, ¿a ellos quién los supervisa? No hay estado de derecho en Juárez, es verdad, para que nos ponemos broncos cuando lo único que Janet Napolitano dijo fue la verdad, es cierto que ellos tienen bastante vela en este entierro, eso lo sabemos todos, pero al final se confirma aquello de que la verdad no peca, nomás incomoda. Pero ¿Juárez es el único lugar donde no hay estado de derecho?, señores, repito esta frase, esta misma semana se le ha dado la espalda a la recomendación de la CNDH a la PGR en los casos de Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio, acusadas de de secuestro, por la supuesta retención de seis elementos de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI) de la Procuraduría General de la República (PGR). A pesar incluso de que algunos políticos con afanes electorales han declarado la injusticia que el caso a todas vistas representa.

Y entonces que señor presidente, ¿a los delincuentes hay que dejarlos salir por la puerta grande como sucedió ayer en un penal en donde más de 40 presos se fugaron ayudados por dos custodios , mientras personas que son usadas como chivos expiatorios pasan sus días en chirona? O bueno está también el caso del encobijado-detenido que seguramente estorbaba ya demasiado, tanto que valió la pena arriesgar la credibilidad del ejercito con tal de quitarse de encima a ese engorroso sujeto. Lo cierto es que el estado de derecho no se perdió de un día a otro en Juárez, ¿o acaso las muertas de Juárez ya quedaron en el olvido tan solo porque ahora el crimen organizado tiene que combatir contra el ejercito en lugar de dedicarse a sus labores acostumbradas? El estado de derecho se ha perdido con el paso del tiempo en una combinación de policías y autoridades corruptas coludidas con el narco, los secuestradores, y toda otra clase de delincuencia organizada. ¿Hasta que punto están coludidos que es ya imposible acabar con el crimen organizado porque está protegido por la ley? La lucha del ejercito es entonces una lucha no solo contra el crimen sino también contra las policías, y si a eso agregamos que hasta ahora el poder militar no esta sujeto a ningún lineamiento con respecto a las autoridades, que en todo caso uno se pregunta que tan útil sería supeditar a un grupo militar a unas autoridades corruptas (es así como podría explicarse el caso de los delincuentes detenidos que al día siguiente ya ni estaban detenidos, y si no ha sido por el que apareció ejecutado, nadie se habría enterado). La respuesta no existe, la corrupción está en todos lados, no hay que olvidar que tampoco la milicia esta nada limpia en este juego en el que el más limpio es estercolero.

Las personas honradas y trabajadoras, porque aun las habemos, no esperamos de nadie ya. No hay ley, no hay jurisdicción, no hay estado de derecho, pero no solo en Juárez señores, vámonos tan solo a medirnos en nuestro microcosmos. En cada colonia hay un ladrón del que hay que cuidarnos, o por lo menos en la mía sí. Hace unas semanas a mi hermana la asalto un vecino, días después al sentirse no tan solo reconocido, sino amenazado por las personas que amablemente se preocupan por el bienestar de mi familia, tuvo aun el descaro de presentarse a tocar a las puertas de nuestra casa, quesque para aclarar las cosas. Mi madre, que junto al sabio Salomón se juega un tiro rifado, jamás reconoció que en mi casa hubieran asaltado a alguien y le dijo al delincuente que no se preocupara, que mientras el tuviera su conciencia tranquila, para que andaba aclarando cosas. En pocas palabras le dio bofetada con guante blanco. Y ustedes dirán, huy!, si que fregona la señora, solamente se hizo la loca y aún así la alaba. Pues si, si lo hago, porque en estos días un valiente es tarugo y acaba en el hoyo, ya ven al pobre estudiante victima de las viudas negras lo que le paso. Mi madre fue sabia por dos razones. la primera porque uno no debe enfrentar a un delincuente sin saber que guarda bajo la ropa, y la segunda porque en este país no hay ley. Si usted reconoce y denuncia a un delincuente le pasara lo que al esposo de una amiga, que tuvo un altercado con una pandilla de ladrones y que aunque el día del suceso la libro porque se vio hábil, días después, los mismos maloras le metieron un madriza que lo llevo a pasar varios días en el hospital, y todo por hacerse el valiente en el primer encuentro con los citados malandros. En la colonia donde él hacía reparto para la empresa en la que labora, ya sabían de sobra de este grupo delictivo, en palabras del agraviado “unos chamacos de diecisiete años”, pero también advirtieron que a pesar de las denuncias de otros agraviados más, lo único que siempre pasaba era historia antigua, la patrulla los sube frente a los que demandan su apoyo, y seguramente algunas cuadras adelante los deja ir sin más, porque al siguiente día ya están otra vez en lo suyo. Y no me digan ustedes que no saben por lo menos de otros tres casos parecidos, ahí a la vuelta de su casa, en la colonia vecina ,cerca de su trabajo, etc, etc. etc.

Y bueno, podría pasarme hablando del tema tardes enteras y este sumario ya se ha convertido, más bien, como diría Sabina en un rosario de cuentas infelices. Y yo, estoy por terminar una semanita brutal. Me voy, pero me quedo con una pregunta en mi cabeza:

¿Acaso estaremos con toda nuestra tecnología y avances científicos, con nuestro Internet y nuestra imagen cosmopolita condenados a volver a la edad de las cavernas?


18.3.10

Learning to fly.

En un esfuerzo por fomentar la lectura en sus alumnos, la maestra Conchita; como la conocíamos en la Escuela Primaria Venustiano Carranza, nos hacía llevar un libro a cada uno de sus alumnos de sexto grado de primaria, mismos que teníamos un mes para leer y presentar un resumen antes que se intercambiaran y la historia volviera a comenzar.

Debo demasiado a esta maestra de primaria de gobierno, reconociendo de antemano que antes de que ella nos sembrara ese gusto por la literatura yo acostumbraba leer el libro vaquero, sensacional de barrios chalanas y chambitas, sensacional de luchas, la Bestia Roja y el Pantera que tomaba prestados de la albañilesca biblioteca para ilustrarse mientras caga de mi primo Felipe.

Recuerdo sobre todo el primer libro que leí, que era también el primero que encontré entre los libros que a mi hermana le habían comprado por encargo de su maestra de español de la secundaria. El libro era El llano en llamas del enigmático escritor mexicano Juan Rulfo y una de las cosas que más me impacto del libro fue la intimidad que encontré en sus cuentos de la vida rural del antiguo México pre y post revolucionario, misma de la cual yo ya había tenido mis primeros encuentros, aunque algunos bastante Light con películas en blanco y negro que pasaban por televisión todas las tardes cuando yo llegaba de la escuela.

Cuando empezó a rolar el ciclo de libros, recuerdo haber devorado con tenacidad títulos bastante dispares, que fueron desde una versión bien chida ilustrada de Roque el Trapero del escritor catalán Josep Vallverdú, pasando por Cuentos de los hermanos Grimm, los inquietantes Cuentos de la selva de Horacio Quiroga, y eso si, tengo que reconocer que hubo algunas ocasiones en las que mi flojera fue más fuerte que yo y la verdad es que jamás leí cuando me toco La Metamorfosis de Franz KafkaUn Capitán de quince años de Julio Verne del cual después del éxito no obtenido con el resumen chafa que presente de La Metamorfosis (que por supuesto no había leído) decidí presentar mi propia versión libre de la historia. Así como lo leen, yo merita y sin ayuda de nadie tuve que inventarme de cabo a rabo un cuento nuevo para entregarlo como resumen, obviamente la maestra se daría cuenta, pero mientras yo ya había presentado a tiempo mi tarea ¿que no?, la sorpresa llego el día que nos entrego los trabajos calificados, fue el único diez que obtuve de toda aquella aventura, visto años después como un incentivo con guiño de ojo incluido de parte de la maestra Conchita a una de sus alumnas más flojas, pero también con bastantes huevos como para escribir cerca de cinco cuartillas de una historia que por lo menos cumplía con los requerimientos mínimos para que alguien terminara de leerla a pesar de que a partir de las dos primeras líneas sabía que, para tarea, no era más que un fraude.

Otra anécdota que tuve con esto de los libros rolados y que hasta la fecha no olvido, es el desprecio con el que siempre veía el libro titulado Las aventuras de Tom Sawyer. Nunca supe si era el grosor del volumen o el nombre gringo que no le decía nada a una fan from hell de las películas mexicanas en blanco y negro, el caso es que siempre pase sin ver a la hora de elegir el siguiente libraco que me llevaría a préstamo durante un mes a mi casita. Por azares del destino, muy poco tiempo después de que terminara la educación primaria el canal cinco empezó a transmitir en su versión anime Las aventuras de Tom Sawyer, y si algo se con absoluta certeza es que es una de las series animadas más divertidas que he visto en mi vida, era algo tan fresco y nuevo después del chilladero al que Remi, Heidy, Candy-Candy, Bell & Sebastian y Sandy Bell nos tenían acostumbrados. Mismo chasco me lleve años después al leer la Metamorfosis, ya con edad para comprenderla mejor y darme cuenta que de aburrida solo tenía la flojera que en sexto de primaria se apoderaba en ocasiones de mi persona. A la fecha nunca he leído Un capitán de quince años, pero siempre la recordare como la novela que me hizo comprender que cualquiera podía inventarse un cuento que mantuviera el interés en cada línea leída, y en ocasiones hasta yo.

No hay manera de decir porque algunos libros nos llaman la atención y otros no, el caso es que a veces uno debe dar la oportunidad a esos mundos alternos soñados por alguien más, de eso se trata la literatura, uno lee por el puro placer de inmiscuirse en otras vidas, por el afán de imaginar imposibles y verlos hechos realidad en fábulas, novelas de ciencia ficción, cuentos de terror y porque no hasta en novelas de Armando Ramírez.



Y  hablando de fabulas:

3.3.10

Dream a little dream of me.

Durante muchos días con sus inciertas noches.
Tuve la vana esperanza de volver a escucharte,
Deseo de repetir esas llamadas nocturnas,
Haciéndome saber que de mi cuerpo hambriento estabas.

Sin respuesta favorable he visto el tiempo correr.
El dolor de tu silencio a entristecer me convida
Y el teléfono en silencio me contempla perecer,
Y tú no me llamas nunca, y tú, ni señal de vida.

Y yo acá del otro lado del desesperante cable.
Soñando que tú me llamas, soñando que tú me sueñas.
Soñándote desnudo y febril a mi costado.
Soñándote desnudo y febril entre mis labios.
Soñándote desnudo y febril entre mis manos.
Rodando en está cama con tu cuerpo entrelazado.

Sin más ocupación nocturna que añorarte,
Insinuando tus locuras con malicia,
Repitiéndome en voz baja tus deseos.
Recordando esas promesas de caricias.

Soñando en voces, una vez, soñé tu voz,
Y mi voz clamo el deseo de tus besos.
Y dormida te narre mis movimientos.
Y soñando hablé a tu oído mis anhelos
De tus labios recorriendo mi desierto
Que agrietado a tu humedad crujió sonriendo.

Y esa voz que fue murmullo entre mis sueños,
Con demencia fue dictando movimientos
Que mi cuerpo sin control fue produciendo.
Y en la danza de mi oscuro movimiento
Te soñaba con tu cuerpo recorriendo mis adentros.

Y al húmedo despertar de mis gemidos
Despertaron otras tantas perversiones.
Y mis manos eran lánguidas las tuyas
Que a mi cuerpo acariciaban lentamente.
Y eran desesperantemente suaves,
Actuando morbosamente lascivas,
Intencionadamente escrupulosas.

Y cuándo al fin ese timbrazo me despierte
En medio de una noche, soñolienta,
Cuando a mi oído murmures tus deseos,
Yo, recordando ese sueño recurrente,
Sin tu haberlo siquiera imaginado;
De cómo tantas noches me has besado,
Narraré para tu placer únicamente.

Y si pasara el tiempo indiferente,
Y de mi no se acordaran tus recuerdos.
Te hallaré entre mis sueños nuevamente
Propinando a mi piel sensual tormento.

Y tu voz otra vez vendrá a mi mente
En murmullos nocturnos de deseo,
Invadiendo mis turbios pensamientos
Hasta el sueño soñado de mis sueños.

Y así otra vez podré tenerte dentro
Disfrutando el glorioso movimiento
Del latido en mi cuerpo de tu cuerpo.

26.2.10

"Y si vivo cien años, cien años pienso en tí"

No señores, no vengo a hablar de boleros, ni de Pedro Infante. Sólo es una pequeña reflexión, para ver donde estamos parados a cien años de la "revolución", pero no dejen que sea yo, ni mi visión bizarra y poco imparcial del país la que los ilustre, que hablen los que mueven al país, que sean ellos quien en breves frases nos arrojen sus chispas de sabiduría sobre el tema. Ah!, por cierto, échate este trompo a la uña Gael García Bernal.

“La alianza es un mensaje para quienes la critican desde la ciudad de México, que no tienen toda la información, y para algunos que escriben de mala fe”.

Jesús Ortega Martínez dirigente del PRD.

“El tema de la comida chatarra no es un asunto de prohibiciones, sino de promoción de la cultura de la salud y de reglamentación sobre los alimentos que se pueden expender en las escuelas”

Comunicado de la SEP.
“Ni por ética renunciare a esos beneficios, pues, son beneficios legales”

El Secretario de Agricultura, Francisco Javier Mayorga respecto a que recibe de beneficios de Procampo, programa que también beneficia a Carlos Beltrán Leyva, hermano de El Barbas (rip)

“Se necesitan políticas públicas que respondan a los intereses de los mexicanos, no a los intereses de las matrices que están fuera"

Carlos Salinas de Gortari.

“Aquí hay delincuentes que quieren desestabilizar, pero la ley está vigente”

El gobernador José Reyes Baeza Terrazas, con respecto a que en Juárez no hay estado de derecho.

“Que no se haga caso de los rumores, ni de información divulgada por las redes sociales de internet, porque han hecho mucho daño a Tamaulipas, y crean, sobre todo, miedo en la gente. Esos rumores han generado cierta psicosis que no tiene ningún fundamento. Pido a todos los medios de comunicación que sean responsables, que nos hagan el favor de difundir con veracidad las noticias, como siempre lo han hecho, y que desmientan este tipo de rumores que mucho daño hacen a la población”

Eugenio Hernández gobernador del estado de Tamaulipas.

“Pido disculpas a mi país, México, a Estados Unidos, a mi esposa y especialmente a mis hijos por todos los errores que he cometido”

Osiel Cárdenas Guillén ex dirigente del cártel del golfo.

“Nos han comentado los ciudadanos que en cualquier trabajo, una persona que no hace bien su chamba, que no tiene la capacidad de hacer bien las cosas, debe ser despedido. El señor Calderón ha tenido tiempo suficiente para demostrar si sabe o no hacer las cosas”

Agustín Guerrero Castillo Diputado de la fracción parlamentaria del PRD, promoviendo la revocación de mandato Felipe Calderón.

“Pedimos que sean los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública, Genaro García Luna; y Procuraduría General de la República, Arturo Chávez Chávez, quienes den una explicación sobre la posible defensa del gobierno federal al cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín El Chapo Guzmán”

La dirigencia del Partido de la Revolución Democrática.

“Publican en primera plana y a todo color textos de mantas y cartulinas con mensajes de la delincuencia organizada. Así es como se expande el mensaje que los criminales quieren dejar en la sociedad para aterrorizarla”.

Felipe Calderón refiriéndose a ciertos medios (no especifico cuáles).

Si aún no han vomitado, solo quisiera recordarles que todo lo que arriba leyeron, son frases dichas en esta misma semana, que si no, ¡juts! acabáramos. Y bueno, porque ninguno de nosotros ignoramos que no hay nada que festejar, pues mejor celebren otras cosas, sus cumpleaños, su primer beso, su primer poema cursi para una novia que no los pela, su primer peda, su primera vez, sus veinte años, sus treinta o sus cuarenta y cinco, etc. Y yo no me puedo ir sin antes dejarles el fondo músical de ésta entrada.